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Invita Museo de Historia Mexicana a la exposición Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio

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Redacción de 
La muestra, que aborda desde las voces de sus protagonistas, el Segundo Imperio Mexicano, uno de los periodos más convulsos del siglo XIX, será inaugurada este miércoles 27 de septiembre.
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Invita Museo de Historia Mexicana a la exposición Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio

La muestra, que aborda desde las voces de sus protagonistas, el Segundo Imperio Mexicano, uno de los periodos más convulsos del siglo XIX, será inaugurada este miércoles 27 de septiembre.

La investigadora Martha Zamora, autora de "Maximiliano y Carlota, memoria presente", ofrecerá la conferencia inaugural a las 19:00 horas, posteriormente se realizará la ceremonia inaugural y el recorrido para el público, alrededor de las 20:00 horas.

Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio, aborda la vida de ambos personajes en forma biográfica, pero desde diversos puntos de vista mediante citas textuales surgidas de correspondencia personal de la época y las investigaciones históricas sobre los acontecimientos.

La exposición está formada por cerca de 200 piezas; banderas, óleos, tarjetas de visita, cartas, condecoraciones, monedas, enseres y mobiliario de la corte imperial, parafernalia, bustos, además de reprografías de fotografías y documentos de época.

Para reunir este gran acervo se contó con la estrecha colaboración de la Secretaría de Cultura, a través del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, así como la Dirección de Patrimonio Artístico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Centro de Estudios de Historia de México–Carso, Fototeca Nacional, Fundación Cultural Daniel Liebsohn A. C., Museo Soumaya y coleccionistas particulares.

La exposición cuenta con piezas extraordinarias como una maza del Gran Maestro de Ceremonias con un monograma del Emperador Maximiliano, empleada en los actos protocolarios del Emperador. Un pequeño martillo que simboliza el inicio a los trabajos de remodelación del Zócalo de la Ciudad de México utilizado por la Emperatriz Carlota hacia 1864, su mango es de plata y mazo de oro, bellamente repujado y cincelado.

Reglamentos para el servicio y ceremonial de la Corte Maximiliano de Habsburgo publicados en 1865; piezas originales de la famosa casa francesa Christofle, que abastecía el servicio de mesa para algunas cortes imperiales.

Un fusil de percusión con bayoneta utilizado por el pelotón de fusilamiento de Maximiliano pertenecientes al 1° Batallón de Nuevo León.

EMPECEMOS EL RECORRIDO

Desde el vestíbulo del museo el visitante apreciará un montaje especial que ilustra la época del Imperio de Napoléon III, cuando se desarrolló el Segundo Imperio Mexicano, mientras que en otro espacio del mismo vestíbulo, pero de forma lúdica, los visitantes podrán ver los muros de Facebook de Maximiliano, Carlota y el Segundo Imperio donde comparten información histórica real, adaptada a un lenguaje contemporáneo y fácil de comprender.

La muestra se compone de 13 módulos que exponen de manera cronológica la vida de Maximiliano y Carlota:

FUSILAMIENTO

En este espacio se proyecta un fragmento del documental "Maximiliano de México, sueños de poder" producida por Franz Leopold Schmelzer en 2014, que recrea el fusilamiento del emperador Maximiliano junto con sus generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, en el cerro de las Campanas, Querétaro, el 19 de junio de 1867, después de ser sometidos a un consejo de guerra.

ANTECEDENTES

El visitante conocerá el contexto internacional de1861, cuando los gobiernos de Francia, Reino Unido y España acordaron enviar tropas a México para hacer efectivo el pago de la deuda contraída por el gobierno republicano, y cómo el emperador Napoleón III, interesado en implantar en México una monarquía que sirviera a sus intereses económicos y expansionistas, decidió invadir el país.

DE SANGRE IMPERIAL

Este es un módulo donde conocerán los orígenes de Fernando Maximiliano José de Habsburgo-Lorena, segundo hijo del archiduque Francisco Carlos José y la archiduquesa Sofía, y hermano menor del emperador de Austria, Francisco Javier.

Con lejanas posibilidades de ser emperador, al coronarse su hermano, Maximiliano ingresó a la marina austriaca. Desposó a la princesa belga, María Carlota Amelia Clementina Leopoldina de Sajonia-Coburgo y, hija del rey Leopoldo I, de Bélgica y de la reina Luisa de Orleáns.

Ambos educados para gobernar, dirigieron el Reino Lombardo-Véneto por designación imperial. Sin embargo fueron destituidos y se dedicaron sólo a labores propias de la corte, sin ocupar ningún cargo, hasta que llegó la propuesta de ocupar el trono de la nación mexicana.

LA BODA DE LOS PRÍNCIPES

El matrimonio civil entre Maximiliano y Carlota se llevó a cabo el 27 de julio de 1857 en el Salón Azul del palacio real de Bruselas. En la capilla del palacio, un cardenal les impartió la bendición. Por desposar a Carlota, Maximiliano recibió como dote 400 mil florines, además del ajuar, las joyas y vajillas de oro y plata con que ya contaba su prometida.

Los visitantes podrán apreciar imágenes de las fastuosas celebraciones que concluyeron el día 29 de julio, entre desayunos, recepciones y baile.

ENTRE CONSERVADORES Y LIBERALES

El 3 de octubre una comisión de conservadores mexicanos arribó al palacio de Miramar, en Trieste, para ofrecer la corona de México al archiduque Fernando Maximiliano. Éste aceptaría el trono con la condición de que se demostrara que la nación mexicana lo quería como emperador. En México, se armaron actas con nombres de habitantes de ayuntamientos y fueron enviadas a Miramar. La población nunca votó por la proclamación de Maximiliano, pero mediante este artificio, los conservadores convencieron a Maximiliano, quien fue proclamado emperador de México el 11 de abril de 1864.

A la par del establecimiento del imperio de Maximiliano, Benito Juárez, presidente constitucional, siguió gobernando y luchando contra la invasión francesa, establecida en algunos estados del territorio desde 1863. La República itinerante de Juárez permaneció desde ese 1863 hasta 1867, cuando regresó a la Ciudad de México tras el fusilamiento de Maximiliano.

DE MIRAMAR A MÉXICO

El 14 de abril de 1864 fue el último día que Maximiliano y Carlota estuvieron en Miramar. De ahí zarparon rumbo hacia México. El trayecto duró 45 días; hicieron escala en Roma (para entrevistarse con el papa Pío IX), Gibraltar, La Martinica, Jamaica y Cuba. Durante la travesía Maximiliano redactó el Reglamento Provisional para el Servicio de Honor y Ceremonial de la Corte, que serviría para educar a la sociedad que no estaba acostumbrada a las prácticas protocolarias de una corte.

Los emperadores llegaron a Veracruz el 28 de mayo de 1864, pero la recepción por parte de sus nuevos súbditos fue desalentadora. Una vez que fueron adentrándose en el territorio recibieron fastuosas bienvenidas en Orizaba, Puebla y finalmente en la Ciudad de México.

Con diversas crónicas del viaje e imágenes, los visitantes de Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio conocerán las primeras impresiones que tuvieron los emperadores de México.

UN DÍA EN LA VIDA DEL EMPERADOR

En este módulo el púbico tendrá un acercamiento a través de la narrativa de José Luis Blasio, su secretario particular, de la rigurosa rutina del emperador Maximiliano, quien despertaba a las cuatro de la mañana y después de desayunar daba un paseo por los alrededores del castillo de Chapultepec, luego almorzaba, recibía a sus ministros, daba audiencia, comía, fumaba y finalmente daba un paseo por los jardines.

EL GOBIERNO IMPERIAL

Con una mentalidad reconciliatoria, al principio el gobierno de Maximiliano fue de tendencia liberal, estableciendo coalición entre liberales moderados y conservadores, esta línea provocó la desconfianza de los conservadores y al final Maximiliano tuvo que entregarse a su política.

Aunque Maximiliano legisló sobre diversos temas, pocas iniciativas fructificaron, debido al enfrentamiento constante entre los miembros del gabinete que respondían a intereses personales o a los del emperador francés Napoleón III. Carlota también colaboró en el gobierno imperial: convocaba al Consejo de Estado y se avocaba a resolver los problemas sociales de México, llegando incluso a elaborar un proyecto de constitución.

CEREMONIAL DE LA CORTE

La instauración de un gobierno monárquico hizo a un lado la austeridad republicana trayendo consigo un ceremonial elaborado y brillante. La vida cortesana y el ceremonial público debían formar parte íntegra del nuevo modelo político mexicano. Los bailes, las comidas y las tertulias, funcionaron como reuniones políticas a las cuales asistían los colaboradores de Maximiliano. Fueron un espacio neutro para intentar una posible reconciliación dentro de una sociedad fragmentada por la guerra.

El imperio permitió que las damas mexicanas, esposas o parientes de las personalidades de la época, se integraron como "Damas de palacio" y "Damas de honor" al séquito de la emperatriz y la acompañaban en sus actividades, también otorgó condecoraciones, como la de la Orden Imperial de Guadalupe, la Orden de San Carlos y la Orden Imperial del Águila Mexicana, para recompensar los méritos sobresalientes y servicios para el Estado y el Emperador, así como actos de caridad. En la exposición se podrán observar algunas de estas condecoraciones.

AGONÍA DEL IMPERIO

A partir de este módulo la exposición aborda los factores que provocaron la debacle del imperio: la existencia de un gobierno legítimo republicano y las huestes juaristas que lo combatieron; la política liberal que Maximiliano contraria a los intereses conservadores; la lucha por el mando del ejército que respaldaba sus acciones, el control de los territorios y la imposibilidad de formar tropas imperiales de mexicanos que combatieran la resistencia liberal.

LA RETIRADA DE CARLOTA

En 1866 la situación del imperio mexicano era insostenible y estaba por quedar sin respaldo económico ni militar. La emperatriz viajó a Europa para pedir apoyo a Napoleón III y al papa Pío IX, pero no lo consiguió. Agotados sus recursos y mostrando signos de inestabilidad mental, Carlota se marchó al castillo de Miramar, del que no salió hasta 1867, unas semanas después de que su esposo había sido fusilado.

EL FIN DEL IMPERIO

En la sala se aborda cómo Maximiliano consideró la idea de abdicar y dejar México, pero fue exhortado por Carlota a no claudicar, y emprendió una campaña junto a los generales mexicanos Miguel Miramón y Tomás Mejía contra las tropas republicanas. Pese a la resistencia, sucumbieron en el sitio de Querétaro el 15 de mayo de 1867.

LAS VISICITUDES DE UN CADÁVER

En este módulo se ilustra cómo por instrucciones del presidente Juárez, Maximiliano de Habsburgo, Tomás Mejía y Miguel Miramón fueron sometidos a un consejo de guerra y fusilados el 19 de junio de 1867.

Una vez certificada su muerte, el cadáver de Maximiliano sufrió una serie de percances que lo deterioraron. Se le realizaron dos autopsias, las condiciones de su traslado de Querétaro a la Ciudad fueron inadecuadas. Sus restos llegaron a Viena el 17 de enero de 1868 para ser depositado en la cripta imperial en Austria.

CARLOTA EN LAS TINIEBLAS

El apartado que cierra la exposición Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio, narra la forma en que la emperatriz Carlota se enteró del fusilamiento de Maximiliano, en enero de 1868. Después de este episodio, su ya trastocada salud minó mucho más: sufrió crisis nerviosas, pérdida de identidad, esquizofrenia y paranoia. Del castillo de Miramar en Trieste fue traslada por su familia a los castillos de Terveuren y Bouchout en Bélgica, donde pasó 48 años hasta su muerte el 19 de enero de 1927. Sus retos descansan en Laeken, en la capilla imperial belga, junto a su familia y lejos de su adorado Maximiliano.

La inauguración de Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio tendrá acceso libre, las personas interesadas en mayor información se pueden comunicar al teléfono 2033 9898, Ext. 112, visitar la página www.3museos.com o a través de Facebook y Twitter 3 Museos